¿Quieres aprender a hipnotizar?

La hipnosis ha estado presente en la vida de muchos por todo lo que hemos visto en películas o series de televisión, pero ¿es la hipnosis real?, ¿es verdaderamente posible hipnotizar y ser hipnotizado o es tan solo algo de la ficción?, ¿es cierto que la hipnosis es algo que cualquiera puede practicar?

Hace un tiempo que me interesé por el hipnotismo y todo lo que lo envuelve. Unos años atrás aprendí cómo hipnotizarme a mí mismo y cómo hipnotizar a los demás.

No te mentiré, necesité varias semanas de práctica antes de empezar a ver los primeros resultados. Pero no te desanimes, ya que ahora compartiré contigo las recomendaciones básicas que si yo hubiera sabido, me habrían permitido avanzar con mayor rapidez.

Antes de nada, debes saber que no todo el mundo puede ser hipnotizado.

Muchas personas tienen sus cabezas llenas de preocupaciones y otros asuntos que les impiden llegar al estado correcto de concentración. Si esto te pasa a ti, debes saber que entonces no podrás ser hipnotizado, pero tampoco podrás usar tus poderes innatos hipnóticos.

Antes de hipnotizar o de ser hipnotizado, es importante sentirse relajado y conseguir aclarar la mente de igual forma que lo haríamos cuando meditamos.

Si te emociona la idea de poder hipnotizar a los demás, te recomiendo que antes aprendas a hipnotizarte a ti mismo, ya que además de conseguir experiencia, podrás corroborar que realmente eres capaz de hacer uso de la hipnosis, ¿qué mejor que empezar por ti mismo?

  1. Para empezar con la sesión de hipnosis debes encontrar un lugar cómodo y tranquilo donde puedas tumbarte. Cierra los ojos y coloca tus brazos extendidos a los lados del cuerpo. Permanece bocarriba y no te gires. Tan solo quédate así y relájate al menos un minuto.
  2. Vacía tu mente de todos tus pensamientos. Puede que te parezca difícil, pero puedes emplear un truco muy bueno, que consiste en imaginar un gran contenedor abierto, donde vamos depositando todos y cada uno de nuestros pensamientos y preocupaciones: las facturas, el amor de nuestra vida, los problemas, el trabajo. Una vez sientas que lo has puesto todo ahí dentro… ¡ciérralo!
  3. Ahora que tu mente se encuentra en calma, tras un minuto de tranquilidad te encontrarás listo para empezar. No solo debes relajar tu mente, sino también cada parte de tu cuerpo. Cuéntate a ti mismo lo bien que te sientes y lo relajadas que se encuentran cada una de las partes de tu cuerpo.
  4. Empieza por la cabeza. Imagina cada área de tu cabeza sintiéndose más y más relajada. Puedes empezar por los ojos, después por las orejas… tu boca. Dedica algo de tiempo hasta que experimentes que cada músculo de tu cara se encuentra completamente relajado.
  5. Continúa por el cuello haciendo lo mismo.
  6. Poco a poco empieza a bajar por tu tronco, hacia la zona del pecho y el estómago. Empieza con el corazón y poco a poco ve sintiendo la paz en los músculos de tu torso.
  7. Después siente la relajación en tus extremidades. Debes sentir tus brazos cada vez más y más pesados, incluidas tus manos, y hasta tus dedos.
  8. Más tarde, da paso a tus piernas y pies, hasta que sientas todo tu cuerpo completamente relajado.

Si has seguido las indicaciones correctamente hasta el último punto, todo tu cuerpo debería sentirse en paz y armonía. A continuación viene la parte con la que podrás conseguir hipnotizarte y comprobar si realmente eres capaz de hacerlo.

  1. Permanece en la misma posición. Deberías empezar a sentir como tu brazo derecho se va a haciendo cada vez más ligero. Cada vez es menos pesado, hasta tal punto que eres capaz de sentir que tu brazo se levanta solo. Por cada segundo que pasa, es más y más ligero, y cada vez sientes que está más alto.
  2. Una vez sientas que tu brazo ha llegado a lo más alto, deberás empezar a sentir lo contrario, por lo que cada vez se irá convirtiendo en algo tan pesado como una piedra, hasta que tu brazo vuelva a donde lo tenías. Ahora trata de convencerte de que estás completamente despierto y fresco, lleno de energía y con claridad en la mente.
  3. Abre tus ojos y comprueba lo que has hecho. Toma nota de lo que has conseguido. Si no has tenido éxito, puedes volver a intentarlo, hasta que consigas unos resultados que te satisfagan. Si nunca lo consigues, quizá seas una de esas personas incapaces de ser hipnotizadas.

Una vez domines la técnica en su totalidad, puedes probar a emplearla sobre otra persona. Inténtalo con alguien con quien tengas mucha confianza y ambos os vayáis a sentir cómodos.

Recuerda que esto se trata de una técnica sencilla para comprobar que eres capaz de hipnotizar y/o ser hipnotizado, pero con un poco de práctica extra podrás llevar a cabo cosas más difíciles.

Es importante que recuerdes, que mediante hipnosis no podremos hacer que los demás hagan cosas que no estén dispuestos a hacer, ya que aunque la gente al ser hipnotizada entra en un estado de sugestión, su voluntad jamás se verá anulada.

Magia y Poder